Baja Inka Off Road 

Gerard Farrés supera el reto de la Baja Inka Paracas 1000

Objetivo cumplido. Gerard Farrés se desplazó a Paracas con una triple misión en la Baja Inka 2017: retomar la competición tras su lesión de rodilla ocurrida en el Hellas Rally griego, recorrer unos valiosos kilómetros por el desierto de Ica, escenario de lujo de las primeras etapas del próximo Rally Dakar 2018 y, sobre todo, controlar su puño del gas evitando asumir riesgos que comprometieran su proceso de recuperación. Un enfoque muy conservador que ha dado sus frutos, terminando la competición sin incidencias con muy buenas sensaciones sobre la moto y con una valiosa experiencia en las complicadas dunas de Perú.

 

La competición arrancó el pasado jueves con una corta etapa de apenas 55km contra el crono, donde Gerard firmó un discreto 13º puesto en su primer contacto con la arena de Ica. Las dos etapas centrales fueron la verdadera prueba de fuego para todos los competidores, con 389km y 386km respectivamente, que mostraron la dificultad real de este territorio: arena a raudales, majestuosas dunas y una navegación exigente que requirió de su máxima atención. En este terreno, más favorable para él, Gerard mantuvo su enfoque cauto y fue finalizando etapas sin problemas, deteniéndose en la 3ª especial a ayudar a Nacho Cornejo, acompañándolo a la meta tras encontrárselo sin gasolina en la pista. Un nuevo episodio de solidaridad del piloto de Manlleu, su marca de la casa.

 

En la jornada de ayer terminaba la carrera con una etapa final de 135km, en la que Gerard firmaba una 9ª posición general final en una Baja que le lanza sin casi descanso a su próxima competición, el Panáfrica Rally, que se celebrará en Marruecos del 23 al 30 de septiembre y en la que  estarán presentes el propio Farrés y el resto del HIMOINSA Team.

 

 

Gerard Farrés (@gerardfarres): “Ha sido muy acertado el poder venir aquí, nos llevamos muchas cosas muy positivas para poder trabajar los tres próximos meses de cara al Dakar 2018. He rodado con comodidad y sin forzar el ritmo, ¡controlando mucho el gas! Noto que me queda trabajo físico para recuperar el nivel que tenía en mayo cuando sufrí la lesión, me falta feeling y no estoy a mi máximo nivel, aunque sin duda estamos en la senda correcta.

 

El objetivo era no asumir riesgos, y de ahí el discreto resultado deportivo obtenido en esta ocasión. Estamos muy contentos de haber estado aquí, ha sido una gran carrera con un recorrido muy exigente, mucha arena y mucha navegación. Me he reencontrado con la KTM 450 Rally, que ha funcionado perfectamente y con la que he vuelto a revivir la emoción de correr en el desierto, que siempre es muy gratificante. Desde aquí nos vamos casi directamente a la Panáfrica, donde seguiremos trabajando para estar en las mejores condiciones en enero.”

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